Del Poder Judicial al INE: ¿se repite la misma historia? Reformas, recortes y el debate sobre la autonomía institucional
NOTICIASNACIONALDESTACADO
Enrique Talamantes
1/27/20262 min read


INE, autonomía y el riesgo de repetir la historia
Durante años se pensó que modificar al Poder Judicial era impensable.
Aun así, ocurrió.
Hoy, con el INE en el centro del debate, la pregunta vuelve a surgir: ¿estamos repitiendo la misma historia?
Una nueva discusión se abre en torno al Instituto Nacional Electoral (INE). Aunque la propuesta de reforma aún no ha sido aprobada, el solo planteamiento de cambios vuelve a encender las alertas sobre el futuro de una de las instituciones que ha sido clave en la vida democrática del país.
El INE nació como un organismo autónomo por una razón fundamental: evitar que el poder político controle los procesos electorales. Gracias a esa autonomía, México logró durante años algo que parecía imposible décadas atrás: elecciones confiables, alternancia en el poder y transiciones pacíficas entre partidos.
Es cierto que ninguna institución es perfecta. Todo puede y debe mejorarse. Sin embargo, cuando las modificaciones provienen desde el poder y no desde una exigencia ciudadana amplia, la preocupación deja de ser ideológica y se vuelve estructural.
Un precedente reciente que no puede ignorarse
Antes se pensaba que modificar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación era inconstitucional. Aun así, los cambios ocurrieron. Hoy, esas decisiones siguen generando tensiones y efectos que todavía no han logrado resolverse del todo.
Ese antecedente es clave para entender por qué existe inquietud ante una posible reforma al INE. No se trata de alarmismo, sino de memoria institucional.
El recorte presupuestal como forma de presión
Uno de los puntos más cuestionados es la intención de reducir recursos al INE. En el discurso, se habla de austeridad y eficiencia. En la práctica, menos presupuesto implica menor capacidad operativa y una autonomía cada vez más limitada.
Resulta paradójico que se critique a la institución que, precisamente, permitió cambios de partido en el poder y garantizó procesos electorales reconocidos incluso a nivel internacional.
El verdadero fondo del debate
El problema no es una reforma aislada. El problema es el patrón: primero el Poder Judicial, ahora el árbitro electoral. Cuando el poder se centraliza, los contrapesos se debilitan y el juicio crítico se reduce.
Quien tiende a olvidar su historia es más propenso a repetirla.
Pero hoy ya no parece un simple olvido.
Hoy se siente como el rigor de las exigencias de unos cuantos, imponiéndose sobre instituciones creadas para proteger a todos.
La democracia rara vez se pierde de golpe.
Generalmente, se desgasta poco a poco.


