Explota la bomba política: Noroña vs. Scherer Ibarra

Descripción de la publicación.

NACIONALNOTICIAS

2/19/20262 min read

La publicación del libro “Ni venganza ni perdón. Una amistad al filo del poder” del exconsejero jurídico Julio Scherer Ibarra encendió una nueva polémica dentro del oficialismo.

El senador Gerardo Fernández Noroña reaccionó con indignación. Lo calificó de “traidor” y “desleal”, e incluso señaló que debería estar en la cárcel por lo que expone en su libro.

Pero ¿qué dice realmente ese libro? No es ficción, es memoria política.

Ni venganza ni perdón no es una novela. Es una narrativa en primera persona donde Scherer relata su experiencia dentro del gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, con quien fue uno de los colaboradores más cercanos.

El texto aborda:
  • Conflictos internos dentro de Morena.
  • Tensiones entre figuras del gabinete.
  • Críticas a decisiones políticas.

Y señalamientos delicados, como un supuesto desvío de 27 mil millones de pesos, presuntos vínculos con huachicol fiscal y prácticas de clientelismo político. Hasta ahora, se trata de acusaciones narradas por el autor, no de resoluciones judiciales.

¿Exageración o memoria incómoda? La pregunta no es menor.

Scherer estuvo en el núcleo del poder. No habla como espectador, sino como protagonista. Eso le da peso político a sus palabras… pero también las coloca en el terreno de la interpretación personal.

¿Estamos ante revelaciones que podrían derivar en investigaciones formales?
¿O ante un ajuste de cuentas político contado en formato de memorias?
La reacción que alimenta el fuego

Paradójicamente, la respuesta frontal de Noroña podría tener un efecto contrario: convertir el libro en un fenómeno editorial.

En política, a veces la condena pública no apaga incendios… los aviva.
¿Qué sigue?

Tres escenarios posibles:

  1. Que el tema se diluya como una polémica mediática más.

  2. Que se exijan pruebas formales y se abran investigaciones.

  3. Que el debate fracture aún más las tensiones internas del movimiento.

Por ahora, la bomba está en el aire.

Y la pregunta queda abierta:
¿Es un acto de traición… o un testimonio incómodo desde dentro del poder?