Tarifas “light” y “zero”: el cobro por equipaje de mano que divide a aerolíneas y autoridades
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1/23/20262 min read


En los últimos años, aerolíneas que operan en México han promovido tarifas denominadas “light”, “zero” o básicas, ofreciendo precios más bajos a cambio de viajar con menos equipaje. Sin embargo, esta práctica ha generado polémica legal y cuestionamientos por parte de autoridades de protección al consumidor.
Estas tarifas suelen permitir únicamente un artículo personal, como una mochila pequeña, excluyendo el equipaje de mano tradicional. En la práctica, los pasajeros descubren esta limitación hasta después de comprar el boleto, viéndose obligados a pagar cargos adicionales por llevar una maleta en cabina.
¿Qué dice la ley?
El Artículo 47 Bis de la Ley de Aviación Civil establece que el pasajero tiene derecho a transportar en cabina hasta dos piezas de equipaje de mano, con dimensiones máximas de 55 x 40 x 25 centímetros, y un peso conjunto que no exceda los 10 kilogramos, siempre que no se comprometa la seguridad ni la comodidad de los pasajeros.
La misma disposición señala que las aerolíneas solo pueden cobrar cuando el equipaje exceda esos límites, y no por debajo de ellos, lo que ha llevado a interpretaciones de que el equipaje de mano forma parte del servicio básico del transporte aéreo.
El debate legal
Pese a lo anterior, en 2022 tribunales federales resolvieron a favor de VivaAerobus, permitiéndole operar su tarifa Zero, bajo el argumento de que el pasajero acepta voluntariamente una tarifa más barata a cambio de renunciar a ciertos servicios.
No obstante, PROFECO ha insistido en que esta práctica puede ser improcedente o abusiva, al considerar que los derechos reconocidos en la Ley de Aviación Civil no deberían ser eliminados mediante condiciones comerciales poco claras.
¿Estafa o modelo de negocio?
Especialistas señalan que el principal problema no es la existencia de tarifas económicas, sino la falta de información clara y visible al consumidor. En muchos casos, el pasajero cree haber adquirido un boleto completo y solo descubre las restricciones al momento de documentar o abordar.
Mientras no exista un criterio definitivo que unifique la interpretación legal, el debate continúa entre aerolíneas, autoridades y usuarios, quienes cada vez con mayor frecuencia cuestionan si pagar por el equipaje de mano es una práctica legítima o una forma encubierta de encarecer el viaje.
