"Tenía más de 50 años, deudas… y un sueño que no era mío." 🍔🏚️

PERSPECTIVAS

6/14/20251 min read

Durante décadas fui vendedor ambulante.
Batidoras, vasos de papel, cualquier cosa que me dejara unas monedas.
Me cerraban más puertas de las que abrían.
Y cuando pasé los 50, todos pensaban que ya era tarde para mí.

Hasta que un día, en San Bernardino, California, descubrí una hamburguesería distinta.
Rápida. Ordenada. Eficiente.
Se llamaba McDonald’s. 🍟🛻
No era mía. Era de los hermanos McDonald.
Pero vi lo que ellos no: una idea que podía cambiar el mundo.

Les propuse franquiciar. Se negaron.
Aun así, insistí. Me asocié con ellos. Y empecé a replicar el modelo.
Hipotequé mi casa. Me endeudé. Me arriesgué.
Hubo días en los que no podía ni pagar un almuerzo…
Pero tenía claro algo: esa idea podía transformar cómo comemos. 🧾🍔

Con el tiempo, llegaron los roces.
Ellos querían un negocio local.
Yo soñaba con algo global.
Al final, les compré la marca por menos de 3 millones de dólares.
Y lo que era un pequeño restaurante… lo convertí en una red mundial.

Muchos me llamaron oportunista.
Pocos entendieron que yo era solo un hombre común,
sin éxito, sin edad "adecuada",
apostando su última carta a una intuición poderosa.

Hoy, millones de personas comen bajo esos arcos dorados. 🏰🌍

“La edad no es el final.
A veces, es el momento exacto para empezar de verdad.”
🕰️🔥
Ray Kroc