The Only Choice (La Única Opción).
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1/22/20262 min read


“Un retrato incomodo de como el fracaso masculino se castiga primero con vergüenza y luego con sangre”
La presión social sobre el hombre para proveer no es algo nuevo; ha sido, de una forma u otra, una constante a lo largo de la historia humana. Desde temprano se inculca la idea de que el valor del hombre está ligado a su capacidad de sostener a su familia, no como una elección, sino como una obligación.
La nueva entrega del director Chan-Wook Park “La única opción” parte de esa premisa y la lleva a un punto de no retorno: cuando el trabajo desaparece, las oportunidades se cierran y el margen de maniobra se reduce, la carga no se atenúa, se intensifica. La película muestra cómo esa presión se transforma en una voz interna persistente, que no calla, que insiste en el fracaso como hombre, como padre y como esposo, y que termina empujando a su protagonista hacia decisiones cada vez más cuestionables, imprudentes y peligrosas.
Chan-Wook Park, el creador de la trilogía de la venganza, siendo la joya de la corona el ya clásico “Oldboy”, nos trae esta oscura y al mismo tiempo pintoresca historia de un hombre al borde de la desesperación que toma decisiones que nadie debería tomar.
Nuestro protagonista, Yoo Man-soo, interpretado por Lee Byung-hun (El juego del calamar), es un hombre que, tras haber servido fielmente durante años a una empresa papelera, es despedido sin previo aviso: solo una nota y un adiós. Con una familia que mantener, una esposa y dos hijos, Yoo Man-soo queda atrapado en una situación asfixiante donde la obligación de proveer permanece intacta, pero las puertas para hacerlo están cerradas. La presión se acumula, la vergüenza lo invade y, poco a poco, se ve arrastrado hacia actos que ponen en duda su humanidad.
El personaje se enfrenta así a una idea tan común, como cruel: un hombre deja de serlo cuando no puede proveer. Esa noción lo consume. A su lado tiene a una esposa fuerte e inteligente, interpretada por Son Ye-jin, a quien debe ocultarle secreto tras secreto; una hija con dificultades para comunicarse y un hijastro imprudente que añade más tensión al entorno familiar. Cercado por estas circunstancias, Yoo Man-soo se embarca en una misión oscura y desesperada para cumplir con el papel que se espera de él como hombre.
No solo sostenida por actuaciones firmes y convincentes, The Only Choice también destaca por sus composiciones visuales y por los cambios de secuencia dentro de múltiples escenas, que le otorgan un tono ambiguo, a medio camino entre la comedia y lo oscuro. Esta decisión permite que escenas que, en otro contexto, serían completamente opresivas y difíciles de mirar, se perciban de forma más ligera, alejándose de la tensión clásica y constante. El sonido es otro de sus grandes aciertos: acompaña momentos clave y escenas críticas con precisión, aportándoles un peso particular, hasta el punto en que el diseño sonoro funciona como un personaje más dentro de la escena.
Chan-Wook Park, expone en su obra más reciente la presión que recae sobre los hombres, el orgullo que cargan y la necesidad constante de validarse como proveedores. La película deja en claro lo que puede suceder cuando esos pilares les son arrebatados y hasta dónde puede llegar un ser humano cuando aquello que sostiene su identidad se desmorona.
